Entradas

Mostrando entradas de 2025

22:21

 Sentir demasido es tener el corazón sin piel. Todo roza, todo arde, todo se queda más tiempo del que debería. Hay días en que querer así ya no es amor, es resistencia. Aguantar en silencio, leer entre lineas que nunca se escriben, abrazar la duda como si fuera compañía. No debería quedarme, pero me quedo. Porque irme sería aceptar Que sentí solo, que aposté sin testigos, que nadie estaba tan adentro como yo. Sentir se volvió insostenible cuando empecé a justificar ausencias, cuando confundí paciencia con esperanza, cuando mi cuerpo se tensó cada vez que el mensaje no llegaba. Y aun asi sigo aqui. No por lo que eres, sino por lo que imaginé cuando me miraste sin prometer nada y yo igual lo creí todo. Tal vez no es que no sepa irme, es que todavía no aprendo a soltar sin sentir que me abandono.

02:42

 Y cuando dices mi nombre, no suena igual que en mi cabeza: en tu boca tiene un brillo nuevo, como si lo hubieras lavado en luz. Hay algo en la forma en que me miras, una paciencia que no pesa, una calma que me acomoda el alma sin que yo tenga que pedirlo. Camino contigo y el mundo deja de empujar. Todo baja un tono, se afloja, respira, como si también entendiera que no hace falta prisa cuando algo esta floreciendo. Y yo, que siempre fui invierno largo, me descubro dejándome tocar por la primavera, Dejandote entrar sin cerraduras, dejando que tu presencia abra ventanas que yo ni sabia que tenía. Si te quedas un poco más, Solo un poco, Te prometo que este jardín tímido Va a aprender a florecer a tu ritmo, sin miedo al sol, sin miedo a sentir.

No hay nadie ahí

 Aprendí a estar tranquilo cuando dejé de preguntarme qué hice mal . No fue mi culpa: fue un encuentro que no supo quedarse, un casi que no aprendió a ser hogar. Hoy agradezco incluso lo que dolió, porque me devolvió a mí. La imagen perfecta se cayó sola, y al verla humana, incompleta, también me sentí más liviano. Del dolor nació una forma nueva de mirar, menos ansiosa, más honesta. Sigo creyendo en el amor, pero ya no lo persigo: camino, y si llega, que me encuentre en paz. Me dolió, sí. Pero el dolor me bajó del pedestal donde te había puesto sin permiso. Cuando dejé de idealizarte, dejé también de perderme. Hoy estoy tranquilo, no porque no duela, sino porque ya entendí. Sigo con esperanza, pero no en búsqueda: si algo viene, que no me quite la calma.

00:17

 Hay sentimientos que nunca encuentran Voz, no porque falten ganas, sino porque decirlos sería como abrir una ventana en medio de un huracán. Así se siente a veces: querer hablar, pero temer que las palabras rompan algo que aún no sabes si se puede sostener. Y entonces nace ese "casi", esa frontera tan fina entre lo que pudo ser y todavía podría. un lugar extraño donde vives, mitad presente, mitad recuerdo, y todo lo que sientes late más fuerte de lo que confiesas. Porque los recuerdos siguen ahí, tercos, brillantes, demasiado vivos. Aparecen en los momentos más quietos, te tocan el hombro,  te nombran sin decir tu nombre. No sabes si son consuelo o castigo, solo sabes que vuelven porque hay partes de ti que no han terminado de irse. Y entonces te queda ese corazón grande, que se desborda, que te aprieta el pecho como si quisiera salirse para correr detrás de lo que no sabes si volverá. Y duele, sí. Pero es un dolor que no quieres soltar del todo Porque dentro de él vives tam...

Dia 3

La luna detrás del árbol, detrás de tu perfil temblando en la sombra, como si el cielo mismo se quedara en silencio Para no interrumpirnos Y yo, aquí, mirando cómo la noche te dibuja con esa luz suave que solo dura un instante, esa que uno quiere atrapar para que no se escape, para que no sea la última vez que tus ojos y los míos coinciden bajo el mismo respiro. La luna asoma, pero eres tú quien la eclipsa, quien vuelve todo más lento, más frágil, más nuestro. Y mientras la noche se estira, yo solo pienso: que ojalá el amanecer se distraiga y tarde un poco más en encontrarnos.

Distancia

 A veces la noche se queda larga, como si recordara tu nombre antes que yo. y ahí, entre el ruido del día que ya se apagó, se me escapa tu imagen, tercamente suave, como una luz que no aprendió a irse. Pienso en ti. En cómo ocupas rincones que ya no existen, en cómo tu voz -aunque ya no hable- todavía mueve algo que creí quieto. Hay recuerdos que laten despacio, como pasos que regresan pero no entran. y yo me quedo ahí, desnudo de respuestas, con tus sombras acomodándose en mi pecho como si siguieras buscándome. ojalá supiera olvidarte con la misma facilidad con la que tu apareces en mis madrugadas, pero no. Me basta con cerrar los ojos, y otra vez... pienso en ti.

Ordenando

 No sé como acercarme a ti otra vez. Es como si mis pasos Se hubieran quedado tímidos, Parados en la puerta de todo lo que alguna vez fuimos Te pienso, y el pensamiento hace ruido, como si tu nombre recordara que antes era hogar y ahora es distancia. Quisiera moverme hacia a ti, pero no sé si mis manos sabrían  qué decir primero: si "te extraño" o "aun me dueles". Asi que aqui me quedo, en este punto medio dejando que el viento decida si empujarnos de vuelta o dejarnos ir por fin.

Fue un Jueves me acuerdo

  La última vez que te vi el cielo parecía hacerte barra. Las estrellas ahí, colgadas, como si supieran algo de nosotros. No hablamos mucho, solo un par de palabras sueltas, esas que salen bajito, como si el momento fuera frágil y no quisiéramos romperlo. Pero  carajo … qué bien se sentía. Como si el mundo hubiera frenado un ratito para dejarnos respirar juntos, para mirarte sin prisa, para entender que a veces basta eso: un cielo abierto, tu presencia, y ese silencio que no pesa.

Extraño

  Hay alguien que despierta un calor que no conocía, como la primera luz que toca la piel después de la lluvia. Al principio sus palabras eran un río, y yo bebía cada una, sabiendo a cielo. Ahora siento que el río se ha estrechado, sus respuestas cortas, sus silencios largos, y yo me quedo aquí, con el eco de lo que fui para él. Es un dolor dulce, extraño… el tipo de dolor que te hace temblar y sonreír al mismo tiempo. No sé si alguna vez sabrá todo lo que hay en mí, pero mientras tanto, guardo este fuego en silencio, lo abrazo sin exigir nada, lo dejo florecer dentro, aunque no me lo devuelvan. A veces lo veo y siento un muro entre nosotros, una distancia que no entiendo, y me pregunto si alguna vez fui suficiente, si mi risa, mis palabras, mis silencios, alcanzaron siquiera a rozar su mundo. Pero hay algo en mí que insiste, que quiere sentir, que quiere vivir esta primera herida de amor, aunque queme y pese y haga tambalear. Porque amar, aunque duela, es un tipo de belleza que na...

Al principio

  Si caminas conmigo, aunque sea un ratito, el mundo baja el volumen y todo respira distinto. Cuando me hablas, se me acomoda el pecho, como si tus palabras pusieran luz donde antes había sombra. Hay algo en tu manera de mirar que me deja flotando, como si el aire se volviera más liviano solo porque estás cerca. No te pido nada grande, ni promesas ni destellos, solo ese gesto tuyo que hace que mi día se abra como una flor. Porque contigo, no sé qué magia pasa, pero siento que florezco, que vuelvo a mí, que vuelvo a querer quedarme. Y si tú quieres, me quedo. Cerca. Suave. Creciendo a tu lado.