De un tiempito atrás
La noche está igual que anoche, con la lluvia cayendo despacio como si supiera nuestro ritmo. El humo dibuja silencios, cigarros que se consumen mientras la música nos sostiene el ánimo, como si no hubiera mañana y tampoco hiciera falta. La noche está igual que anoche, pero tú no eres rutina, eres pausa, eres ese “quédate un rato más” que nunca se dice en voz alta. Hablamos de planes como quien lanza botellas al mar, sin saber si llegarán, sin importar demasiado. Porque ahora todo cabe en este instante. La lluvia insiste, la canción cambia, y por un momento todo parece en su lugar. Si el tiempo fuera amable, se detendría aquí: entre el humo, la risa, tu voz bajita y este deseo absurdo de que nada termine. La noche está igual que anoche… pero ojalá no se acabe nunca.