18:15
Ya no me apuro en entenderlo todo,
dejé que algunas preguntas
duerman sin respuesta.
El pecho sigue sensible,
pero ya no aprieta:
respira.
Hubo un tiempo
en que te pensé como destino,
y hoy te pienso
como parte del camino.
No menos intenso,
solo más real.
Del dolor salió una lucidez rara,
una calma que no pide nada.
Sigo creyendo,
pero ya no busco;
sigo abierto,
pero no vacío.
Estoy bien aquí,
con lo que fue
y lo que no quiso quedarse.
Agradecido, tranquilo,
aprendiendo a quedarme conmigo
sin miedo al silencio.
Comentarios
Publicar un comentario